Evangelio de hoy jueves 1 mayo 2025. San José obrero (Mt 13,54-58)
- María con nosotros
- 30 abr 2025
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El Evangelio de hoy (Mt 13,54-58):
✠
EN aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga.
La gente decía admirada:
«¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?».
Y se escandalizaban a causa de él.
Jesús les dijo:
«Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta».
Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.
Textos para profundizar:
Antífona de entrada Cf. Sal 127,1-2
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos. Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien. Aleluya.
Oración colecta
DIOS creador del universo,
que has establecido la ley del trabajo
para toda la humanidad,
concédenos con bondad, por el ejemplo y patrocinio de san José,
que llevemos a cabo lo que nos mandas
y consigamos los premios que prometes.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración después de la comunión
SACIADOS con los alimentos celestiales
te pedimos humildemente, Señor,
que, a ejemplo de san José,
gustemos continuamente el fruto de una paz perpetua,
dando testimonio de la caridad que infundes en nuestros corazones.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Concilio Vaticano II. Gaudium et spes:
Esto afecta también a los trabajos más ordinarios. En efecto, los hombres y mujeres que, mientras se ganan el sustento para ellos y sus familias, ejercen su actividad de tal modo que sirven adecuadamente a la sociedad, pueden pensar con razón que ellos con su trabajo desarrollan la obra del Creador, velan por el bien de sus hermanos y contribuyen con su diligencia personal al cumplimiento del designio divino en la historia. (Concilio Vaticano II. Gaudium et spes 34b).





Gracias, por enseñarnos las lecturas.
Inicia el mes de mayo, mes de María y eso me hace muy feliz.
También celebramos el día de San José Obrero, hombre justo, trabajador, laborioso, quien le enseñó a Jesús a trabajar, uniendo así el oficio a la redención.
Señor, por intercesión de San José, concédenos la gracia de amar lo que hacemos, de hacerlo bien y de ofrecerlo siempre a Dios con la conciencia de que el trabajo nos dignifica y nos permite servir y ser servidos.
La Paz del Señor