Oración de la mañana. 2 enero 2026.
- María con nosotros
- 2 ene
- 2 Min. de lectura
¡La Paz del Señor, querida familia!
Os invitamos a comenzar el día orando juntos como familia espiritual, reunidos en torno al Corazón Eucarístico de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.
Oración de ofrecimiento del día y consagración al Corazón de Jesús:
Ven Espíritu Santo
inflama nuestros corazones
en las ansias redentoras del Corazón de Cristo
para que ofrezcamos de veras
nuestras personas y obras
en unión con Él
por la redención del mundo
Señor mío y Dios mío Jesucristo
por el Corazón Inmaculado de María
me consagro a tu Corazón
y me ofrezco contigo al Padre
en tu Santo Sacrificio del altar
con mi oración y mi trabajo,
sufrimientos y alegrías de hoy
en reparación de nuestros pecados
y para que venga a nosotros tu Reino.
Te pido en especial
por el Papa y sus intenciones,
por nuestro Obispo y sus intenciones,
por nuestro párroco y sus intenciones,
por nuestra familia espiritual, María con nosotros, y sus necesidades.
Consagración a María
¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me ofrezco del todo a ti
y en prueba de mi filial afecto
te consagro en este día
mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón.
En una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo,
oh Madre de bondad,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión tuya.
Amén.
Benedictus
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo,
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
NOTA: Si la oración no comienza desde el principio puedes pulsar en el vídeo y deslizar la línea de tiempo al inicio.





Gracias Señor Jesús porque puedo empezar el día en la oración de la mañana con calma, sin tribulaciones. Me postro y humillo ante ti por tu inmensa grandeza y divinidad. Eres el único Mesias para redimirnos y salvarnos. Gracias a las personas que con sus oraciones hicieron posible mi regreso a la iglesia católica. Es con la Eucaristía y en comunidad que se nos da el verdadero centro para estar contigo mi Señor. Quiero ser más humilde como hizo María, Juan el Bautista y tantos otros Santos.
Gracias a Dios por la bendicion de tenerlos y poder orar con vosotros. Dios os bendiga.
Gracias Señor por entrar en nuestra humanidad hecho Hombre visible, tangible, con la ternura y la fragilidad de un recién nacido para recorrer nuestros caminos y acompañarnos en cada circunstancia de la vida, menos en el pecado.
Gracias por quedarte en la Sagrada Eucaristía y hacerte pan del cielo para nosotros.
En el pesebre y en la Sagrada Hostia yo te quiero adorar con la sencillez de los pastores y la dedicación y esmero de Santa María y de San José.
Concédenos la humildad y la gracia de anunciarte con nuestra vida y obras para que muchos Te conozcan, Te amen y también Te anuncien.
Que Tu nacimiento Señor nos salve.
Gracias Padre Alfredo por invitarnos y enseñarnos a adorar…