Oración de la mañana. 5 diciembre 2025.
- María con nosotros
- 5 dic 2025
- 1 Min. de lectura
¡La Paz del Señor, querida familia!
Os invitamos a comenzar el día orando juntos como familia espiritual, reunidos en torno al Corazón Eucarístico de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.
Oración de ofrecimiento del día y consagración al Corazón de Jesús:
Ven Espíritu Santo
inflama nuestros corazones
en las ansias redentoras del Corazón de Cristo
para que ofrezcamos de veras
nuestras personas y obras
en unión con Él
por la redención del mundo
Señor mío y Dios mío Jesucristo
por el Corazón Inmaculado de María
me consagro a tu Corazón
y me ofrezco contigo al Padre
en tu Santo Sacrificio del altar
con mi oración y mi trabajo,
sufrimientos y alegrías de hoy
en reparación de nuestros pecados
y para que venga a nosotros tu Reino.
Te pido en especial
por el Papa y sus intenciones,
por nuestro Obispo y sus intenciones,
por nuestro párroco y sus intenciones,
por nuestra familia espiritual, María con nosotros, y sus necesidades.
Consagración a María
¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me ofrezco del todo a ti
y en prueba de mi filial afecto
te consagro en este día
mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón.
En una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo,
oh Madre de bondad,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión tuya.
Amén.
NOTA: Si la oración no comienza desde el principio puedes pulsar en el vídeo y deslizar la línea de tiempo al inicio.




Señor mío, Vida de mi vida, graba en mi mente y en mi corazón cada palabra del Salmo 26. Haz que no dude nunca que Tú eres mi luz y mi salvación. Que por grandes que sean las dificultades y las pruebas, no dude nunca que eres mi defensa y la dulzura de mi existencia. Infunde en mi interior valentía, ánimo, esperanza y haz de mi confianza en Tí una columna fortísima, una muralla infranqueable.
Gracias Padre Alfredo por tanto amor recibido a través de estas oraciones y meditaciones en este valioso tiempo de Adviento.
Permanecemos ante el Amado Unidos bajo Su mirada misericordiosa.
La Paz del Señor.
Cuánto bien hace a mí alma las oraciones de uds Padre Alfredo y David. Son unas verdaderas enseñanzas de espiritualidad y de amor a Nuestro Señor Todopoderoso y a María Nuestra dulcísima Madre. Me inspiran para llevar a otros tanto amor y misericordia de Dios. Mil gracias