Evangelio de hoy Domingo 25 octubre 2026. Profundizar en el amor (Mt 22,34-40)
El Evangelio de hoy (Mt 22,34-40):
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EN aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar y uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba:0630
«Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?».
Él le dijo:
«“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas».
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Textos para profundizar:
Primera Lectura Éx 22,20-26
ESTO dice el Señor:
«No maltratarás ni oprimirás al emigrante, pues emigrantes fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.
No explotarás a viudas ni a huérfanos. Si los explotas y gritan a mí, yo escucharé su clamor, se encenderá mi ira y os mataré a espada; vuestras mujeres quedarán viudas y vuestros hijos huérfanos.
Si prestas dinero a alguien de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero cargándole intereses.
Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar? Si grita a mí, yo lo escucharé, porque yo soy compasivo».
25. Para concluir esta presentación es oportuno recordar el principio pastoral que enuncia el Catecismo Romano:
“El camino mejor es el que el Apóstol [...] mostró: Toda la finalidad de la doctrina y de la enseñanza debe ser puesta en el amor que no acaba. Porque se puede muy bien exponer lo que es preciso creer, esperar o hacer; pero sobre todo debe resaltarse que el amor de Nuestro Señor siempre prevalece, a fin de que cada uno comprenda que todo acto de virtud perfectamente cristiano no tiene otro origen que el amor, ni otro término que el amor” (Catecismo Romano, Prefacio,10).
Santa Teresa del Niño Jesús. Cartas:
Cta. 188. A sor María de la Trinidad:
7 mayo 1896
(En el anverso:)
Padecer y ser despreciada por amor1
(En el reverso:)2
Pensamientos de nuestro Padre san Juan de la Cruz:
Cuando la afición [a las criaturas] es puramente espiritual, creciendo ella, crece la de Dios, y cuanto más se acuerda de ella, tanto más se acuerda de Dios y le da gana de Dios, y creciendo en lo uno crece en lo otro.
Tal es el que anda enamorado de Dios, que no pretende ganancia ni premio, sino sólo perderlo todo y a sí mismo en su voluntad por Dios.
A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición.
Recuerdo del 7 de mayo, del año de gracia de 1896. Obsequiado a mi querida hermanita María de la Trinidad y de la Santa Faz3.
Sor Teresa del Niño Jesús de la Santa Faz rel. carm. ind.
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Notas Cta 188:
1. Palabras de san Juan de la Cruz (cf Cta 81 [y Ms A n. 340]), con la adición de Teresa: «por amor». Los textos de esta carta 188 figuran en una estampa del Santo.
2. Sentencias 129,130 y 70, extraídas de las Maximes et Avis spirituels de notre Bienheureux Père Saint Jean de la Croix, uno de los pocos libros que Teresa tuvo al alcance de su mano. [En realidad, en los escritos del Santo, esos tres textos se encuentran: el primero, en Noche Oscura 1,4,7; el segundo, en Cántico Espiritual (B), 29,11; y el tercero, en Dichos de Luz y amor, 60. N. del T.]
3. Toma de velo de sor María de la Trinidad.
San Juan de la Cruz. Dichos de luz y amor:
59. A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición.
San Juan de la Cruz. Cántico espiritual:
Mi alma se ha empleado,
y todo mi caudal, en su servicio;
ya no guardo ganado, ni ya tengo otro oficio,
que ya sólo en amar es mi ejercicio.
DECLARACIÓN
2. Por cuanto en la canción pasada ha dicho el alma, o por mejor decir, la Esposa, que se dio toda al Esposo sin dejar nada para sí, dice ahora en esta el modo y manera que tiene en cumplirlo, diciendo que ya está su alma y cuerpo y potencias y toda su habilidad empleada, ya no en las cosas, sino en las que son del servicio de su Esposo; y que por eso ya no anda buscando su propia ganancia, ni se anda tras sus gustos, ni tampoco se ocupa en otras cosas y tratos extraños y ajenos de Dios; y que aun con el mismo Dios ya no tiene otro estilo ni manera de trato sino ejercicio de amor, por cuanto ha ya trocado y mudado todo su primer trato en amor, según ahora se dirá.
Mi alma se ha empleado.
3. En decir que el alma suya se ha empleado, da a entender la entrega que hizo al Amado de sí en aquella unión de amor, donde quedó ya su alma con todas sus potencias, entendimiento, voluntad y memoria, dedicada y mancipada al servicio de él, empleado el entendimiento en entender las cosas que son más de su servicio para hacerlas, y su voluntad en amar todo lo que a Dios agrada y en todas las cosas aficionar la voluntad a Dios, y la memoria en el cuidado de lo que es de su servicio y lo que más le ha de agradar. (San Juan de la Cruz. Cántico espiritual B 28,2-3).




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