Evangelio de hoy lunes 13 julio 2026. Mejor amigo, peor enemigo (Mt 10,34-11,1)
- María con nosotros
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El Evangelio de hoy (Mt 10,34-11,1):
✠
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, sólo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.
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Textos para profundizar:
Primera Lectura Is 1,10-17
OÍD la palabra del Señor,
príncipes de Sodoma,
escucha la enseñanza de nuestro Dios,
pueblo de Gomorra.
«¿Qué me importa la abundancia de vuestros sacrificios?
—dice el Señor—.
Estoy harto de holocaustos de carneros,
de grasa de cebones;
la sangre de toros, de corderos y chivos
no me agrada.
Cuando venís a visitarme,
¿quién pide algo de vuestras manos
para que vengáis a pisar mis atrios?
No me traigáis más inútiles ofrendas,
son para mí como incienso execrable.
Novilunios, sábados y reuniones sagradas:
no soporto iniquidad y solemne asamblea.
Vuestros novilunios y solemnidades
los detesto;
se me han vuelto una carga
que no soporto más.
Cuando extendéis las manos
me cubro los ojos;
aunque multipliquéis las plegarias,
no os escucharé.
Vuestras manos están llenas de sangre.
Lavaos, purificaos, apartad de mi vista
vuestras malas acciones.
Dejad de hacer el mal,
aprended a hacer el bien.
Buscad la justicia,
socorred al oprimido,
proteged el derecho del huérfano,
defended a la viuda».
131. «Es tan grande el poder y la fuerza de la Palabra de Dios, que constituye sustento y vigor para la Iglesia, firmeza de fe para sus hijos, alimento del alma, fuente límpida y perenne de vida espiritual» (DV 21). «Los fieles han de tener fácil acceso a la Sagrada Escritura» (DV 22).





Haz, Dios nuestro, que con la cercanía a la Palabra y la obediencia a Tus preceptos no seamos nuestro peor enemigo.
Gracias, Padre David, por enseñarnos a escrutar lo que nos quiere enseñar Dios a través de su Palabra, a no quedarnos en lo literal, pidiéndoles a María y al Espíritu Santo que nos ayuden a captar y a aplicar en la vida las enseñanzas del Señor. Gracias también por la lectura sugerida.
Unidos en oración. La Paz del Señor.
A propósito de la enseñanza de hoy:
Pienso que está muy bien que seamos conscientes del hecho que nuestro peor enemigo está en sí mismo, pues nos jugamos el buen uso de la libertad. Sin embargo, hay personas que necesitan ayuda y otras no tanta. Yo lo que destacaría es la importancia de apoyarse en Dios por medio de la oración constante y la confianza en Él ya que, aunque sea uno mismo quien decida, la trampa está en apoyarse en las propias fuerzas como si Dios no existiera. Cuidado porque puede quien ande fuerte en determinado aspecto de la vida pero el maligno anda rondando como león rugiente buscando a quien devorar. Si el ser humano no estuviera en…