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Evangelio de hoy martes 17 marzo 2026. Dios busca a sus hijos alejados (Jn 5,1-16)

El Evangelio de hoy (Jn 5,1-16):

SE celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.

Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. Esta tiene cinco soportales, y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos.

Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.

Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:

 «¿Quieres quedar sano?».

El enfermo le contestó:

 «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado».

Jesús le dice:

 «Levántate, toma tu camilla y echa a andar».

Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar.

Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:

 «Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla».

Él les contestó:

 «El que me ha curado es quien me ha dicho: “Toma tu camilla y echa a andar”».

Ellos le preguntaron:

 «¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».

Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, a causa del gentío que había en aquel sitio, se había alejado.

Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:

 «Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor».

Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado.

Por esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado.

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AQUÍ PUEDES ENCONTRAR LA ORACIÓN DE LA MAÑANA CON EL PADRE ALFREDO:

Pulsa el siguiente enlace:

Textos para profundizar:

Ezequiel 47,1-12:

El hombre me hizo volver a la entrada del templo. De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este —el templo miraba al este—. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar. 

Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho. El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia el este, midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos. Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas. Midió todavía otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta la cintura. Midió otros quinientos metros: era ya un torrente que no se podía vadear, sino cruzar a nado. 

Entonces me dijo: «¿Has visto, hijo de hombre?». Después me condujo por la ribera del torrente. Al volver vi en ambas riberas del torrente una gran arboleda. 

Me dijo: «Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal. Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente. Se instalarán pescadores a la orilla; será un tendedero de redes desde Engadí hasta Engalín. Habrá peces de todas las especies y en gran abundancia, como en el Mar Grande. Pero sus marismas y pantanos no serán saneados: quedarán para salinas. 

En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».

Oración sobre el pueblo

Se puede añadir ad libitum

CONCEDE, Dios misericordioso,

que tu pueblo mantenga siempre su entrega a ti

y que incesantemente obtenga de tu clemencia

lo que le conviene.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

4 comentarios


La amorosa y respetuosa perseverancia de Jesús que está siempre a la puerta de nuestro corazón, esperando que le abramos. Su amor personal, infinito y misericordioso que nos sostiene y alienta cada día, sin importar la cercanía o distancia que tengamos con ÉL me hacen elevar los ojos al cielo para dar gracias una y otra vez. Y respecto al enfermo sanado en sábado tanto del pecado como de su parálisis, me gustaría pensar que su intención fue la de dar testimonio de la grandeza de quien liberó su alma del doloroso peso del pecado y su cuerpo de la enfermedad física.

Gracias Padre David por ayudarnos a meditar en el Amor profundo e infinito de Dios. Un fuerte abrazo.…

Editado
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Marisa T
17 mar

Dos frases que me resultan muy útiles hoy. El Padre Iglesias nos da una interpretación muy clara y sabia; Jesús nos quiere limpiar tanto el cuerpo como el alma. Entiendo que para Jesús, es más importante liberarnos del pecado , como comenta und Padre David. Yo me siento afortunada porque Dios me dió un renacer a la vida, con el COVID y sin vacuna, para limpiarme del pecado y tener oportunidad de vivir la vida eterna.

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Que la Reina de la Paz os bendiga con su bendición maternal...

Madre ruega por nosotros y por la Paz del mundo entero... amén

Gracias queridísimo Padre David!!!

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Veritas
17 mar

Estar cerca de Dios pienso es no cometer pecado, menos todavía pecado mortal. Le dice al curado: Vete y no peques más no sea te ocurra algo peor.

Yo te pido Señor me libres del egoísmo y de pensar que la bondad viene de mí pues procede de tí. Dame entregarte mi vida sin reservas.

La Paz del Señor.

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