Evangelio de hoy viernes 9 octubre 2026. Tuyo es el poder y la gloria (Lc 11,15-26)
Actualizado: hace 6 horas
El Evangelio de hoy (Lc 11,15-26):
✠
EN aquel tiempo, habiendo expulsado Jesús a un demonio, algunos de entre la multitud dijeron:
«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo:
«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín.
El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama.
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por lugares áridos, buscando un sitio para descansar, y, al no encontrarlo, dice:
“Volveré a mi casa de donde salí”.
Al volver se la encuentra barrida y arreglada.
Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí.
Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio».
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Quizá me hubiera sido útil tener hábito de que venciera el bien en las pequeñas luchas de cada día y saberlas identificar pues vivimos en una cultura de mucha confusión.
Con la libertad de poder escoger nos jugamos mucho.
Señor, ayúdame a hacer buen uso de mi libertad. Y en mi pasado que he fallado ayúdame Señor.
La Paz de Dios.
Confianza creciente, eso Te pido Señor. Te reconozco como mi Dios Todopoderoso, rico en misericordia y eso le da mucha paz a mi corazón, pues todo lo que proviene de Ti es perfecto.
Y como Tú eres un ser infinito, me invitas a confiar en Ti sin límites.
¡Pues que así sea, Señor!.
Gracias, Padre David y Padre Alfredo, con Ustedes entendí el valor de la confianza como dimensión espiritual de la Fe. Gracias por cada enseñanza, pero sobre todo, gracias por su ejemplo que contagia.
Que la Santísima Virgen María, defensora y maestra de la fe y de la confianza en Dios, nos siga bendiciendo a todos y pida nos sea aumentada nuestra confianza en Su Hijo. La Pa…