Oración de la mañana. 16 de abril.
- María con nosotros
- 16 abr
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¡La Paz del Señor, querida familia!
Os invitamos a comenzar el día orando juntos como familia espiritual, reunidos en torno al Corazón Eucarístico de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.
Oración de ofrecimiento del día y consagración al Corazón de Jesús:
Ven Espíritu Santo
inflama nuestros corazones
en las ansias redentoras del Corazón de Cristo
para que ofrezcamos de veras
nuestras personas y obras
en unión con Él
por la redención del mundo
Señor mío y Dios mío Jesucristo
por el Corazón Inmaculado de María
me consagro a tu Corazón
y me ofrezco contigo al Padre
en tu Santo Sacrificio del altar
con mi oración y mi trabajo,
sufrimientos y alegrías de hoy
en reparación de nuestros pecados
y para que venga a nosotros tu Reino.
Te pido en especial
por el Papa y sus intenciones,
por nuestro Obispo y sus intenciones,
por nuestro párroco y sus intenciones,
por nuestra familia espiritual, María con nosotros, y sus necesidades.
Consagración a María
¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me ofrezco del todo a ti
y en prueba de mi filial afecto
te consagro en este día
mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón.
En una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo,
oh Madre de bondad,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión tuya.
Amén.
Benedictus
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo,
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.





Ésta es una oración de alabanza para el resucitado. Alabanza de Gloria para la Santísima Trinidad, un solo Dios. Señor Jesús: Creo que viniste de lo alto, del cielo y que estás por encima de todo y de todos. Creo que eres la Palabra de Dios. Creo en tí como Hijo de Dios. Creo en tu promesa de vida eterna, para los que creemos en tí. Ésta me da vida, paz, dulzura y amor. Señor Jesús toma mi vida, te la entrego, porque tú sabes lo que necesito día a día. Padre eterno que el señor Jesús sea nuestra vida. Unidos a María siempre en oración y adoración. Gracias Padre Alfredo. Bendiciones.
Señor, mis ojos finitos contemplan, aunque incipientemente, Tu Amor infinito. Gracias por amarnos tanto.
Gracias Dios Padre por enviar a Tu Hijo, Dios, a traernos Tu mensaje de Amor. Gracias Jesús, por enviarnos al Espíritu Santo, Dios, para que lo haga todo nuevo.
Gracias Jesús por traernos Tu testimonio de lo que has visto y oído en el Cielo, es por eso que solo Tú tienes palabras de vida eterna, palabras que quiero escuchar y anidar en mi corazón, obedeciéndote a Ti, antes que a los hombres.
Señor mío, Te ruego nos mires con misericordia y toques con Tu Amor delicado los corazones de todos Tus hijos, dale a cada uno la dosis de gracia necesaria para salir de la…