Oración de la mañana. 7 de noviembre.
¡La Paz del Señor, querida familia!
Os invitamos a comenzar el día orando juntos como familia espiritual, reunidos en torno al Corazón Eucarístico de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.
Oración de ofrecimiento del día y consagración al Corazón de Jesús:
Ven Espíritu Santo
inflama nuestros corazones
en las ansias redentoras del Corazón de Cristo
para que ofrezcamos de veras
nuestras personas y obras
en unión con Él
por la redención del mundo
Señor mío y Dios mío Jesucristo
por el Corazón Inmaculado de María
me consagro a tu Corazón
y me ofrezco contigo al Padre
en tu Santo Sacrificio del altar
con mi oración y mi trabajo,
sufrimientos y alegrías de hoy
en reparación de nuestros pecados
y para que venga a nosotros tu Reino.
Te pido en especial
por el Papa y sus intenciones,
por nuestro Obispo y sus intenciones,
por nuestro párroco y sus intenciones,
por nuestra familia espiritual, María con nosotros, y sus necesidades.
Consagración a María
¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me ofrezco del todo a ti
y en prueba de mi filial afecto
te consagro en este día
mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón.
En una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo,
oh Madre de bondad,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión tuya.
Amén.
Magnificat
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.




Buenos días Jesús, gracias por traernos ante Tu divina presencia en este momento de oración, adoración y acción de gracias.
Te ruego limpies mi mirada y me hagas sencilla y humilde, para que pueda con Tu sabiduría mirar a mis hermanos y todo lo que me rodea como Tú los miras y así llegue a amarlos como Tú los amas.
Gracias por darnos a María. Su vida adherida por completo a Tu Divina Voluntad es fuente de luz y esperanza para todos.
Concédenos la gracia de al menos intentar imitarla y seguir sus huellas para que algún día quedemos extasiados viendo Tu Rostro.
Y hoy primer sábado del mes, Te lo ofrezco todo para reparar su Inmaculado Corazón y renuevo…
💝 Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, Perdón por mis faltas y las faltas del mundo, Gracias por tu inmenso amor, que se manifiesta en la naturaleza y en cada tiempo que nos das, Te pido por mis necesidades y por las necesidades de los demás, Te adoro con Devoción en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía.