Curso de oración: Séptima lección. Orar en el más profundo centro.
- María con nosotros
- 22 dic 2025
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541. ¿De quién aprendió Jesús a orar? 2599.2620
Conforme a su corazón de hombre, Jesús aprendió a orar de su madre y de la tradición judía. Pero su oración brota de una fuente más secreta, puesto que es el Hijo de Dios que, en su humanidad santa, dirige a su Padre la oración filial perfecta.
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Curso de oración. Todas las lecciones:
Textos para profundizar:
2599. El Hijo de Dios, hecho Hijo de la Virgen, también aprendió a orar conforme a su corazón de hombre. Él aprende de su madre las fórmulas de oración; de ella, que conservaba todas las “maravillas” del Todopoderoso y las meditaba en su corazón (cf. Lc 1, 49; 2, 19; 2, 51).
Pero su oración brota de una fuente secreta distinta, como lo deja presentir a la edad de los doce años: “Yo debía estar en las cosas de mi Padre” (Lc 2, 49). Aquí comienza a revelarse la novedad de la oración en la plenitud de los tiempos: la oración filial, que el Padre esperaba de sus hijos va a ser vivida por fin por el propio Hijo único en su Humanidad, con los hombres y en favor de ellos.
2620. En el Nuevo Testamento el modelo perfecto de oración se encuentra en la oración filial de Jesús. Hecha con frecuencia en la soledad, en lo secreto, la oración de Jesús entraña una adhesión amorosa a la voluntad del Padre hasta la cruz y una absoluta confianza en ser escuchada.
San Juan de la Cruz. Poesías:
¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
(Llama de amor viva)
Llama de amor viva:
Porque en la sustancia del alma, donde ni el centro del sentido ni el demonio puede llegar, pasa esta fiesta del Espíritu Santo; y, por tanto, tanto más segura, sustancial y deleitable, cuanto más interior ella es; porque cuanto más interior es, es más pura; y cuanto hay más de pureza, tanto más abundante y frecuente y generalmente se comunica Dios.
Y así, es tanto más el deleite y el gozar del alma y del espíritu porque es Dios el obrero de todo, sin que el alma haga de suyo nada. Que, por cuanto el alma no puede obrar de suyo nada si no es por el sentido corporal, ayudada de él, del cual en este caso está ella muy libre y muy lejos, su negocio es ya sólo recibir de Dios, el cual solo puede en el fondo del alma, sin ayuda de los sentidos, hacer obra y mover al alma en ella.
Y así, todos los movimientos de la tal alma son divinos; y aunque son suyos, de ella lo son, porque los hace Dios en ella con ella, que da su voluntad y consentimiento. (Llama de amor viva 1,9).
Poesías. Cántico espiritual:
Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.
Entremos más adentro en la espesura
En la espesura de tus maravillosas obras y profundos juicios, cuya multitud es tanta y de tantas diferencias, que se puede llamar espesura; porque en ellos hay sabiduría abundante y tan llena de misterios, que no sólo la podemos llamar espesa, mas aun cuajada, según lo dice David (…)
Y esta espesura de sabiduría y ciencia de Dios es tan profunda e inmensa, que, aunque más el alma sepa de ella, siempre puede entrar más adentro, por cuanto es inmensa y sus riquezas incomprehensibles, según exclama san Pablo (Rm. 11,33), diciendo: ¡Oh alteza de riquezas de sabiduría y ciencia de Dios, cuán incomprehensibles son sus juicios e incomprehensibles sus vías!
¡Oh, si se acabase ya de entender cómo no se puede llegar a la espesura y sabiduría de las riquezas de Dios, que son de muchas maneras, si no es entrando en la espesura del padecer de muchas maneras, poniendo en eso el alma su consolación y deseo! ¡Y cómo el alma que de veras desea sabiduría divina, desea primero el padecer, para entrar en ella, en la espesura de la Cruz!
Porque, para entrar en estas riquezas de su sabiduría, la puerta es la cruz, que es angosta. Y desear entrar por ella es de pocos; mas desear los deleites a que se viene por ella, es de muchos. (Cántico espiritual 36,10.13).





Padre David gracias por seguir emitiendo su curso de oración tan valioso para un alma contemplativa. Lo reinicié desde la oración primera. He ido tomando apuntes que me sirven para meditar una y otra vez. Dios va enseñando cómo ir desde lo exterior al interior del alma. Para mí a sido un trabajo enorme pero maravilloso. María está presente con su pureza para adentrarme lentamente al centro de la oración y al amor de Dios. Sin ella no podría avanzar por mi condición humana y con mancha de pecado. Mil gracias de nuevo. Bendiciones.
Orar en soledad, en silencio, en lo secreto, con generosidad y abandono en la Voluntad del Padre, hasta adherirnos amorosamente a ella, renunciando a la nuestra, como María, nuestra Madre y Maestra de oración. Que sea como ÉL lo tiene dispuesto pues lo que ÉL quiere, yo lo quiero.
Gracias Padre David, el deleite de la lección de hoy vislumbra lo que, por gracia de Dios, espero con paciencia. FIAT!
Un fuerte abrazo. La Paz del Señor.