Evangelio de hoy Sábado 4 julio 2026. El Amor que no se acaba (Mt 9,14-17)
- María con nosotros
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El Evangelio de hoy (Mt 9,14-17):
✠
EN aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole:
«¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?».
Jesús les dijo:
«¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?
Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan».
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AQUÍ PUEDES ENCONTRAR LA ORACIÓN DE LA MAÑANA CON EL PADRE ALFREDO:
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Textos para profundizar:
Primera Lectura Am 9,11-15
ESTO dice el Señor:
«Aquel día levantaré la cabaña caída de David,
repararé sus brechas, restauraré sus ruinas
y la reconstruiré como antaño,
para que posean el resto de Edón
y todas las naciones sobre las cuales
fue invocado mi nombre
—oráculo del Señor que hace todo esto—.
Vienen días —oráculo del Señor—
cuando se encontrarán el que ara con el que siega,
y el que pisa la uva con quien esparce la semilla;
las montañas destilarán mosto
y las colinas se derretirán.
Repatriaré a los desterrados de mi pueblo Israel;
ellos reconstruirán ciudades derruidas y las habitarán,
plantarán viñas y beberán su vino,
cultivaran huertos y comerán sus frutos.
Yo los plantaré en su tierra,
que yo les había dado,
y ya no serán arrancados de ella
—dice el Señor, tu Dios—».
San Juan de la Cruz. Cántico espiritual:
9. Y porque habemos hablado de vino cocido, será bueno aquí notar brevemente la diferencia que hay del vino cocido, que llaman añejo, y entre el vino nuevo, que será la misma que hay entre los viejos y nuevos amadores, y servirá para un poco de doctrina para los espirituales. El vino nuevo no tiene digerida la hez ni asentada, y así hierve por de fuera, y no se puede saber la bondad y valor de él hasta que haya digerido bien la hez y furia de ella, porque hasta entonces está en mucha contingencia de malear; tiene el sabor grueso y áspero, y beber mucho de ello estraga el sujeto; tiene la fuerza muy en la hez. El vino añejo tiene ya digerida la hez y asentada, y así ya no tiene aquellos hervores de nuevo por de fuera; échase ya de ver la bondad del vino, y está ya muy seguro de malear, porque se le acabaron ya aquellos hervores y furias que le podían estragar, y así, el vino bien cocido, por maravilla malea y se pierde; tiene el sabor suave y la fuerza en la sustancia del vino, ya no en el gusto; y así, la bebida de él hace buena disposición y da fuerza al sujeto. (San Juan de la Cruz. Cántico espiritual B 25,9)




Gracias querido padre David por ayudarnos a comprender el evangelio, el de hoy me ayuda mucho a ver con claridad y profundidad el ayuno y los amores, sola no lo hubiese comprendido.
Abrazo desde BS Así
Limpia Espíritu Santo los falsos amores que hay en mi corazón, purificalo para dejarme llenar por el Amor de Dios, que es limpio y verdadero.
No dejes que me separe de tí. Quiero entregarte mi vida y corazön, haz de mí un corazón nuevo
Aunque me cuesta el ayuno, viene bien hacer un pequeño sacrificio para mortificarse y rendirme a tus pies..
La Paz del Señor.
Gracias, Padre David, por enseñarnos que el ayuno es para y por el amor.
Para pasar de la soberbia a la humildad. Para no obstaculizar la gracia y dejar obrar a las virtudes teologales que nos unen a Dios.
Que el Señor nos conceda, con Su ayuda, dominar también la soberbia espiritual.
Jesús, cuánto deseo ofrecerte mi oración y que, cuando Tú lo dispongas, llegue a ser suave, profunda, gozosa, ajena a lo sensible, que sea como el vino bondadoso agradable al paladar y benéfico al espíriru.
Sigo aprendiendo en esta familia a la que me has traído y no dejo de agradecerte tantas delicadezas que tienes conmigo. Sé que este ha sido un regalo de la dulce Virgen María…